Gabriel Pedernera: Un hombre con principios sólidos.

Ph: Luciana D’Attoma

Gabriel es una persona como vos, como yo. Tiene todo en su presente, para creérsela de querer que así sea, pero no lo hace, al contrario, es muy humilde. Cuando me encontré con él, me encontré con una persona que agradece cada instante de su presente con gran sinceridad, que ama a su familia, a sus amigos, a sus compañeras de banda, a la posibilidad de poder expresarse a través de lo que mas ama en esta vida: La música.

Es un hombre de bien, con los principios claros, un talentoso músico y perteneciente a una gran banda argentina: Eruca Sativa.

Es para mi un gran placer poder abrir el año, la columna de Artista musical destacado, con este gran músico. He aquí la nota, espero que la disfruten tanto como yo al hacerla:

  • Con Eruca estuvieron nominados a un grammy latino, hiciste un Luna Park, participan activamente del Cosquín Rock, subiendo cada vez en la grilla, todo esto forma parte de un presente gigantesco… ¿Te imaginabas que ibas a vivir todas estas cosas esto cuando eras niño?

 La verdad es que es difícil saberlo, porque empecé desde muy chiquito. Pero desde el momento en que empecé a pensar en esto, como algo muy serio,  fue desde muy chico. Recuerdo que le decía a mi mamá (al ver a otros músicos), que yo quería hacer eso: que quería estar ahí, tocar la batería, tener un grupo.

No sé si me lo imaginaba tal cual como sucedió, o como viene sucediendo. Quizás, porque me veía mucho mas grande (de edad), lo veía como algo mas lejano. Por suerte se fue dando naturalmente: la vida ha sido muy buena conmigo, he tenido mucha suerte, y me he encontrado con personas muy bondadosas, muy talentosas, como por ejemplo mis compañeras (Lula Bertoldi, Brenda Martín): las dos son personas increíbles, son motores de la música.

Todo el tiempo pienso que las cosas son una mezcla entre la suerte y el “estar ahí”; el persistir. La constancia es clave en esto: es una herramienta casi tan importante como el talento, o como tener suerte.

ph Guido Adler
ph Guido Adler

“Varias veces en la vida me vi sorprendido. Esto es mucho mas fuerte de lo que yo pensaba. El hecho de vivir de la música, de hacer la música que a uno le gusta, y que a la gente le guste”

  • Imagino que uno de esos momentos pudo haber sido en los grammys, ¿no?

 Fue fuerte. Quizás el momento mas fuerte, fue al enterarme. En el momento en que nos dieron la noticia,  pensé que había un error en la página; Un disco que había salido por nuestro sello, independiente, era como imposible. Luego empezamos a caer,  se ve que el disco al jurado del Grammys les gustó, y ahí estaba. Son varias las situaciones, no solo la de los Grammys. Te digo la verdad, por mas que suene trillado, a mi me pasa cada vez que nos subimos al escenario, y la gente se pone como se pone, generando ese feedback que es tan fuerte. Como lo que pasó en el Luna Park, como lo que pasa cuando tocamos en Auditorio Oeste, en Vorterix, en cualquier lugar donde vamos, se genera algo que es tan lindo, que en ese momento pienso “Que suerte que tengo de estar acá con las chicas, haciendo esto”, porque es algo que te llena mucho.

  • Cuando eras niño habrás tenido tus referentes musicales, y hoy, sos vos, el referente musical de muchos… ¿Qué te hace sentir eso? Saberte un referente para esta nueva generación que te escucha, para la que se está iniciando en la música hoy en día.

Me cuesta creerlo, me cuesta mucho. Para mi sigo siendo el mismo chico, con los mismos referentes, con la única diferencia de que gracias a la vida la mayoría de esos referentes los tengo mucho mas cerca, tengo mas acceso a ellos y comparto muchas mas cosas. Jorge Araujo, Javier Malosetti, tipos que me han cambiado la vida, y que hoy por hoy puedo tenerlos mas cerca y compartir cosas con ellos, e inclusive recibir una devolución por parte de ellos.

Me estoy acordando puntualmente el ejemplo de Jorge Araujo: El día que me lo presentaron, yo hacía años que lo quería conocer. Lo fui a ver al Roxy, y por medio de un amigo, pude pasar a camarines y conocerlo. Cuando entré, Jorge se da vuelta y me dice: “ Me encanta Eruca!” Yo me quedé en una pieza, me había retrucado todo lo que yo tenía para decirle… Él me cambió mi forma de tocar, ¿Entendés? Entonces, le dije: “No, Eruca no, yo soy fan tuyo, desde que tengo memoria”

Que me pasen este tipo de cosas, me hace sentir que soy ese mismo chico que tiene su referentes, sus ídolos, y que es fanático de la música. Me cuesta mucho visualizarme a mi mismo, como para bajar línea y decirle a alguien: “No, vos tenés que hacer esto.” La veo como difícil. Recién estoy empezando, asomando,  haciendo cosas de las cuales estoy orgulloso y espero que todavía me queden un montón de años por delante en esto.

Ojalá lo que yo hago le sirva a los mas chicos, para seguir estudiando, aprendiendo,  haciendo música, porque no hay nada mas lindo que ver generación tras generación seguir creando música increíble.

  • ¿Cómo empezaste este camino?

Según me cuentan, la historia es así: Una vez cuando estábamos de vacaciones en Mar del Plata, año 88, 89, yo era muy chiquito, y mis viejos, en medio de ese viaje, decidieron ir a un concierto, al aire libre,   de Alejandro Lerner. Dicen que cuando llegué al concierto, en brazos de mi padre,  me cuentan que me quedé haciendo foco en el escenario todo el tiempo. Mi papá dice que nunca había visto un niño tan chiquito prestar tanta atención en un concierto de 3 hs.

Lo único que yo hacía era mirar el escenario y le pedía que vayamos mas cerca. Ahí, el observó que yo miraba fijo la batería, que me había deslumbrado.

En mi casa siempre se escuchó mucha música de los 60, 70: Beatles, Yes, Génesis:  siempre se escuchaba muy fuerte, a mi papá le gusta escuchar música así. Entre la situación del concierto que te cuento, mas lo que pasaba en mi casa,  me fui involucrando, y empecé a pegarle a las cosas.

Un amigo de mi papá me regaló unas baquetas, y empecé a destruir la casa: silla, sillones, almohadones, etc. (Mi papá se bancó todas.)

Viendo esto, mis viejos se dieron cuenta que me gustaba, entonces me anotaron en un colegio orientado a la música, donde hice jardín, primaria y secundaria. En este colegio, al llegar 3er, 4to grado, vos elegís un instrumento, entonces aparte de las clases normales, te enseñan a tocar ese instrumento. Elegí la batería. A mis 8 años fui a mi primer clase con  Pichi Pereira, y al terminar, no recuerdo que pasó mientras me enseñaba, pero 1 hr después, salió Pichi y le dijo a mi papá: “YA! Comprale una batería.”

Mi papá me compró una batería, azul, que era un desastre (risas) pero estaba buenísima. Ahí empecé a estudiar, a mis 8,  seguí estudiando, a su vez tocaba en las bandas de la escuela, la cual tenía diferentes grupos de folclore, jazz, entre otros.

Cuando tenía 11, allá por el 97, me convocaron de un grupo de folclore: esa fue la primera vez que salí de gira. Fuimos a Jujuy, a una gira de una semana y desde ese momento no me bajé del bondi.

  • ¿Qué sentiste en el momento que pisaste el escenario?

No se si recuerdo exactamente, pero hay una sensación, que yo conozco, que estimo que todos las conocen, pero esa misma sensación se me repite desde que tengo 10 años y es ese minuto antes de subir, que es muy fuerte: porque me pasó en mi escuela, me pasó en el Luna Park. La misma sensación repetida es muy fuerte. Es algo que solamente yo conozco, y que sigue pasando… El escenario es muy fuerte.

  • Sobre todo cuando tenés a la gente vitoreando, cantando, saltando… Te debe generar una adrenalina increíble.

 Es que te va retroalimentando. Vos tirás algo, la gente te lo devuelve, y vos le devolves otra cosa, se genera un ida y vuelta que es maravilloso. Mas, con el público de Eruca, que es muy particular.

  • Lo que he notado en sus presentaciones, es que la gente los quiere genuinamente. Es un amor, como “familia”.

Es raro, ¿vos sabes? Nosotros lo sentimos muy natural, porque siempre lo sentimos así, pero es verdad, no es algo normal. Nosotros siempre hemos tenido esta cercanía con las personas. Recibimos un amor muy genuino, como vos decís. Es gente que la va a pasar bien, a disfrutar, a encontrarse con amigos, a cantar, de alguna manera es un público muy sano. Los conciertos son una fiesta, por eso me encanta poder seguir haciendo esto.

  • Aparte de crecer con Eruca, también estas creciendo vos por tu lado: sé que aparte de la banda, también producís… ¿Haces alguna otra cosa?

Mi actividad principal es Eruca, porque es lo que mas tiempo que lleva. Pero la actividad que hago aparte es producir discos, que es algo que me apasiona muchísimo. Lo descubrí, de alguna manera, tarde, porque no es algo que hago como la batería desde que soy chico, pero es algo que me apasiona. Tiene que ver con aportar ideas, con la creación de un disco de otro grupo, con otra mirada diferente, desde afuera.

También lo que hago es grabar para otros artistas, trabajo para otros productores de otras músicas, lo cual también me apasiona, porque tocar la batería en general me encanta. Lo veo como un desafío cuando me llaman para tocar otros estilos, trato de aprender de los diferentes lenguajes, entendiendo que también le hace bien a Eruca: en definitiva, si yo crezco, o mis compañeras crecen, crece el grupo.

Se aprende mucho tocando otras músicas.

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Ph Hernan Vallejo

Al escuchar música tan diversa, me resulta fácil adaptarme a los diferentes lenguajes, entonces trato de crear desde ahí. La música es un lenguaje en si mismo, pero si imaginamos que cada música es un idioma, suponete, para poder hablarlo es necesario saber palabras, como se comunican entre ellos, a ver que tipo de expresiones usan, ya que las expresiones varían según el idioma, si trasladamos todo esto a la música, es lo mismo.

  • Por las cosas que me contas, siento que naciste con un don, que se te despertó en un recital, siendo muy chico, y me parece que vos has venido ha esta tierra a desarrollarlo. No me parece casualidad, ni accidente, que te hayas relacionado con tus compañeras, ya que se nota entre ustedes mucho cariño, y que hagas solo música y no otra cosa.

 Yo lo siento, lo siento desde que tengo uso razón, que quiero hacer esto. Es muy difícil para mi hacer otra cosa. A mi nunca se me ocurrió estudiar otra cosa, me hubiese gustado estudiar psicología, pero lo digo como algo muy lejano. A lo que voy es que siento que tengo que hacer esto, y no otra cosa, porque de hacerlo, me estaría traicionando a mi mismo.

Tiene mucho que ver, para mí, con el contexto, como uno se crió. En mi caso, mis padres, tienen una gran responsabilidad: Si ellos no hubiesen estado ahí, apoyándome, es muy difícil que yo hubiera logrado ser tan constante, y seguir haciendo lo mismo hoy en día. Todavía pienso que me faltan 30 años mas… Es muy fuerte lograr eso, hacer lo mismo durante tantos años y seguir disfrutándolo. El disfrute es genuino: Mis padres, el ambiente en el que me crié, tienen mucho que ver.

  • ¿Cuál es el mejor consejo que te dio tu papá?

 Hay una parte explicita, que hizo mi padre, mi madre… Los dos fueron muy buenos conmigo. En ese sentido, la vida ha sido muy generosa, porque darme tan buenos padres… El otro día estuve con ellos, hablaba eso con mi viejo: “¿Cuál es el porcentaje es el que me nace a mí, y cual es el porcentaje que me inculcás vos: de la constancia, del trabajo duro?” Mi papá es electricista, trabaja en una fábrica, hace 37 años que trabaja en el mismo lugar. Se levanta todos los días y va a laburar por mas que llueva, granice, él con gripe, con fiebre, iba a trabajar igual, nunca lo vi diciendo: “Uh que bajón, que tengo que ir a laburar”. Entonces, eso, verlo con esa actitud, si o si influye, probablemente, el mejor consejo que me dio, haya sido ese: vivir la vida como el la vivió. Siendo constante con lo que el quería hacer, jugarse por lo que se quería jugar, y no dándole importancia a otras cosas. Mi viejo nunca fue de darle importancia a lo material, si se las dio a las que para mi, también hoy, tienen importancia: la familia, nunca descuidar el trabajo ni la familia.

 El mejor consejo de mi papá fue ese: El ejemplo de su vida.

 

Cuando yo digo que me va bárbaro, no significa que gano millones. Me va bárbaro porque hoy en día puedo vivir de la música. Porque para ganarme esto, hice lo que mas me apasiona en la vida, eso es único para mí. No me puedo quejar.

Desde la primera vez que me fui de gira, hace 18 años, hasta hoy, los últimos 15 años, fueron durísimos.

Cuando uno es testarudo, en el sentido de decir: No voy a buscar otro trabajo, porque yo pienso que el músico, uno, cuando tiene una pasión, y le das a esa pasión todo, el 100% de todo lo que vos sos, te vuelve el 100% si o si.

Si a tu pasión mas grande no le das ni el 1% de tu día, difícilmente que te vuelva algo.

Yo me morí de hambre, y vivir esa sensación de abrir la alacena y ver que no hay para comer, mas que una lata de arvejas, de alguna manera te hace quien sos, el hacerse de abajo, te hace mucho mas fuerte.

  •  ¿Cuál es lado positivo y negativo de la música, desde tu opinión?

La música me ha dado tantas cosas buenas, y tanta felicidad, y pienso que me va a seguir dando un montón de cosas buenas, que me resulta difícil pensar en el contrapeso. Es a lo que apuesto. Teniendo tantas cosas positivas, me cuesta mucho pensar en las negativas.

  • ¿Cuando componés, como llegas aceptar, o darle visto verde a algo que haces, para que salga a la luz?

Es difícil, pero por suerte tengo a mis compañeras: para mi no hay referente mas válido para esas cosas que ellas. Tenemos un acuerdo de no filter: entre nosotros puede pasar cualquier cosa. Lo que uno trata, es que antes de pasar por el propio filtro, ese donde a uno no le gusta nada, porque uno tiene como una autocensura, en ese momento, justo ahí, están mis compañeras, y yo estoy ahí para ellas. Las canciones que vos nunca te imaginarías, las hemos rescatado de esa situación. Uno cuando compone, cuando se abre de esa manera, sacas de vos algo que está muy desprotegido, le cuesta dar aquello que hizo, porque se manijea que no va a gustar, porque supone de antemano, entonces me parece super importante tener compañeros, que estén en la misma situación y que podamos tener un “no filter” como decimos nosotros, y saber que nos podemos mostrar cualquier cosa, y recibir la mas sincera opinión.

Los músicos, aún cuando se está cayendo el mundo, siempre encuentran la manera de poder seguir brindando esa cosa maravillosa. Felicidad, paz, y esos 3 minutos que dura la canción la banda, o el solista, logra transportarte a otro mundo, hacer que quizás, lo mas feo que hay en el mundo, o la situación horrible que estas viviendo, se vaya por un rato.

 La función del músico es sentarse, ver lo que pasa y contar una historia: decorarla, pintarla, como para que cuando te dice las cosas, te saque, te transporte.

 Espero que nunca se me vayan estas ganas de hacer música, de hacer discos, de hacer canciones, tocando la batería… Pasaron 20 años y todavía no se me fue, creo que hoy, están mas fuertes que nunca.

  •  ¿Cómo te gustaría que te recuerden, el día de mañana?

 ¿Qué pregunta, eh? Es difícil. Es una de las premisas del humano trascender, ser recordado. Para mi, lo mejor sería dos cosas: La persona que haya pasado un rato conmigo, o mil meses, una hora, lo que sea, me gustaría que sienta que pasó un buen momento. Por otro lado, la persona que ponga una canción o un disco, mío o en el que yo haya participado, me gustaría que también pase un buen momento.

  • Por último: ¿Quién es Gabriel Pedernera?

 Es un cordobés, apasionado por la música y enamorado de su familia.

Paula Tardio.-

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